lunes, 15 de febrero de 2016







Criminalidad de la Personalidad





Cuando hablamos de personalidad, nos estamos refiriendo a un patrón de pensamientos, sentimientos y conductas que son únicas y singulares en un sujeto, es decir, a aquellas características que persisten a lo largo del tiempo y a través de las situaciones que nos hacen distinguirnos de los demás y que nos llevan a relacionarnos con el entorno. No se trata de algo individual, sino de un todo integrado con componentes biológicos y sociales, innatos y aprendidos (Phares, 1988; López, Lafuente y García, 2007).


Criminalidad “es el conjunto de hechos antisociales cometidos contra la colectividad”. Jurídicamente “es el conjunto de infracciones de fuerte incidencia social cometidas contra el orden público y tipificadas en una ley penal”.



A la rama de la Psicología General que se ocupa del criminal se le denomina como Psicología Criminológica, ésta es llamada también como Psicología Forense y “estudia las conductas individuales o colectivas de los sujetos antisociales, busca las causas que han influido para que se lleve a cabo un acto antisocial tipificado en la ley penal o no, además estudia la personalidad antisocial en sus componentes y su relación con otros trastornos mentales”.


Normalidad y Anormalidad.
Estos conceptos son difíciles de definir, ya que la normalidad y la anormalidad están determinadas por la sociedad, la cultura o el grupo, lo normal puede ser considerado así por el dato que más se repite; es decir, la moda. Pero para evitar complicaciones, se definirán ambos conceptos y se dejará al criterio del lector las conductas que considere normales y anormales para evitar encasillamientos de un comportamiento.
Para valorar la normalidad de las personas se utilizan varios criterios, aquí se tomaran en cuenta los que considera el médico y psicoanalista colombiano SIMÓN BRAINSKY: estadístico, normativo, adaptativo y creativo-estético.
Estadístico. Debe tener la ventaja de que pueda ser medida, comúnmente el fenómeno que más ocurre es lo que se considera normal, aunque es importante señalar que no todo lo que se repite frecuentemente es normal; por ejemplo, aunque el crimen organizado y todo lo que conlleva (secuestro, robo, narcotráfico, piratería, homicidios) es un fenómeno hoy en día muy común, no hay considerarlo normal.
Normativo. La sociedad es la que se encarga de darle valor o quitárselo a determinados actos, la normalidad estará basada en lo que establezca la sociedad.
Adaptativo. Hace referencia a la capacidad del ser humano para equilibrar su mundo interno y externo y armonizar los deseos y necesidades del ser humano en un criterio social. Se refiere a los controladores internos y externos que regulan la conducta; y Creativo-estético.
Anormalidad se refiere a: “la persona que no diferencia la realidad de la fantasía, que no es capaz de adaptarse a la sociedad, irá en contra de ella y cuya conducta se conduce a realizar acciones excesivamente dañosas o contrarias a lo que la sociedad le indique correcto. La conducta anormal es también aquella que viola las normas sociales y constituye una amenaza o produce ansiedad en quienes la observan”.
Por su parte, FREUD señala que: “una conducta es normal cuando ésta tiene algo de neurosis porque no niega la realidad, pero algo de psicosis porque se esfuerza en transformarla”.
En cierta medida y en cierto tiempo todos exhibimos conductas anormales como las que se describieron anteriormente, pero habrá quienes se puedan recuperar de ellas y habrá otras personas que serán dominadas constantemente.


Criminología de la Personalidad.
Al estudiar a otra persona o hacer una introspección, podemos aplicar los conocimientos de cómo percibimos el exterior, lo que hemos aprendido, nuestras motivaciones y nuestro desarrollo, pero necesitamos encontrar una forma de caracterizar la cualidad distintiva de cada individuo específico. La mayoría de las personas se comportan de manera parecida, ya vimos en los tipos de personalidad que se sigue un patrón general, pero al mismo tiempo cada persona es individual, y cuando alguien se comporta de manera anormal, se percibe rápidamente. La principal labor del estudiante de Criminología y del Criminólogo clínico es caracterizar la conducta individual: la personalidad.
La Criminología de la Personalidad “estudia los cambios en el comportamiento de una persona, sus características individuales y su manera de interactuar de ésta con su medio, así como la influencia que ejerce el ambiente sobre los individuos”.

Criminología.
La Criminología es la ciencia empírica e interdisciplinaria que se ocupa del delito, del delincuente, de la víctima y del control social del comportamiento desviado.

Personalidad.



FREUD, no conforme con que la Psicología sea el estudio de algo invisible (la mente), él desarrolló algo que va mucho más allá del estudio de la mente... la metapsicología!
“Como no podía encontrar o explicar el origen de los procesos psíquicos sin presumir una función determinada que se cumpliría en un sistema espacial, hizo tal estructuración y concibió ese espacio en que actuarían dinámicamente las distintas potencias psíquicas. Esto, a primera vista, parece algo fantasioso; pero hay que recordar que la mayoría de las teorías científicas siempre tienen algo de fantasioso”.
“El sistema Metapsicológico teórico de FREUD cumple con estos requisitos. Es una hipótesis de trabajo del aparato psíquico, pero en este caso hipotético no significa que en realidad la mente esté dividida en tres sino que sólo es algo imaginario. Se debe considerar que son fuerzas, cargas energéticas que se desplazan en cierta forma, y que en conjunto forman lo que es: inconsciente, preconsciente y consciente, cada uno de ellos con funciones específicas. Dentro de estos tres campos, se considera la existencia de tres instancias o localizaciones, que actúan en distintos planos y que la actividad psíquica son: el ‘ello’, el ‘yo’ y el ‘súper yo’.
El ‘yo’ y el ‘súper yo’ tienen una parte dentro del consciente, pero llegan al preconsciente y al inconsciente.
El ‘ello’, en cambio, está totalmente situado en el inconsciente y regido por las leyes de ese sistema”.
 
Ello:
El “ello” está integrado por la totalidad de los impulsos instintivos. Tiene estrechas conexiones con lo fisiológico, de donde extrae las energías instintivas que por medio de esta instancia adquieren su exteriorización psíquica. Las tendencias del “ello” existen en forma independiente y no están regidas por alguna ordenación. Todo lo que se desarrolla en el “ello” está sometido al proceso primario del inconsciente.
Consecuentemente se rige por el principio del placer y es, en suma, el ser primitivo sin frenos.


Yo:
El Dr. SIMÓN BRAINSKY apunta que para FREUD el “yo” podía ser:
 
  1. “La corteza de una superficie; es decir, la parte de la personalidad que constituye el contacto con el mundo exterior;
     
  2. La frontera entre el mundo interno y externo; y
 
3. Instancia intermediaria entre las demandas del ‘ello’ y las prohibiciones del ‘súper yo’. El “yo” es nuestra integridad exterior, es lo que nos permite adquirir conciencia de uno mismo y del exterior. El niño es al principio un inconsciente activo. Al nacer, poco a poco el “yo” brotará lentamente del inconsciente. Ese “yo” comenzará en función de las normas sociales, culturales, religiosas, políticas, etc. En las que vive el niño. El “yo” recibe un moldeamiento según las normas colectivas. El “yo” es la parte que regula la actividad entre el “ello” y el exterior.


Superyó:
El “súper yo” es la parte de la personalidad que indica lo que se debe hacer y lo que no está permitido en sociedad. Este representa lo que trasmiten los padres, los catedráticos y otras figuras de autoridad importantes en el desarrollo. Se integra a la personalidad cuando se aprende a distinguir el bien y el mal y continúa desarrollándose conforme las personas incorporan a sus propios patrones los principios morales de la sociedad que nos envuelve. El “súper yo” empieza a existir cuando se resuelve el complejo de EDIPO y el de ELECTRA, que conduce a una rápida aceleración del proceso de identificación con el padre del mismo sexo.





RELACIÓN DEL “ELLO”, EL “YO” Y EL “SÚPER YO”

Características de las Teorías de la Personalidad.
Las teorías de la personalidad son retratos o reflejos de la naturaleza humana, el Criminólogo se centra en un aspecto particular de personalidad a determinada edad y de la vida, como el desarrollo y el conflicto; por lo tanto, la teoría alcanza su máxima utilidad cuando se analizan todos los aspectos relacionados con el desarrollo.
Muchas teorías proporcionan un modelo o tipo de personalidad ideal, así como también de tipos no ideales (el “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales” presenta una serie de características de la personalidad pero en su sentido anormal). La teoría nos informa lo que es una persona bien desarrollada.

Los Componentes de la Personalidad Antisocial.
Los componentes más característicos o importantes van a ser el egocentrismo, la agresividad, la labilidad y la indiferencia afectiva. Si bien hay que dejar claro que estos componentes pueden darse perfectamente en aquellas personas que conviven pacíficamente en la sociedad. Se podría decir que en mayor o menor medida todos los individuos de una sociedad las han tenido.

Egocentrismo.
Egocentrismo es el sobrevalor exagerado de la propia personalidad, considerada como el centro de atención de todo momento y situación. El sujeto está preocupado por él y comúnmente indiferente hacia los demás.




El egocentrismo se presenta de tres maneras:


1. Egocentrismo intelectual. En el que se exageran los propios pensamientos e ideas, de forma que no se aceptan las ideas de otras personas. Intenta imponer a los demás;


2. Egocentrismo afectivo. Es en el que se intenta depositar la atención, el cariño y el cuidado de los que rodean al sujeto; si no lo logra, se muestra disgustado y celoso; y


3. Egocentrismo social. En éste se busca ser el centro de atención, tener el papel de estrella y de víctima, el que tiene la autoridad, el líder.


Agresividad.
Nuevamente el psicólogo ROBERTO TOCAVEN proporciona información sobre el tema y apunta que: “la agresión constituye una fuerza básica inherente al hombre y necesaria para su supervivencia, es una característica normal del hombre con valores positivos y negativos”.
Se pueden distinguir dos tipos de agresividad:
1. “La positiva. Cuando comprende la autoafirmación y dominación necesaria para realizar un objetivo social aceptable; y
2. La negativa. Cuando toma la forma de hostilidad y se expresa de manera incompatible con las pautas de conducta aceptas”. Los sujetos antisociales tienden a ser irritables y agresivos, y pueden tener peleas físicas repetidas o cometer actos de agresión a cualquier persona.

Labilidad.
Lábil es aquello que se resbala o se escurre con facilidad. Una persona lábil es poco estable, poco firme en su carácter. Indica su modo que consiste en ser inestable respecto a las emociones y a su cambio de pareja, de trabajo, de lugar, etc.
En el sujeto antisocial, la falta de temor a la pena se debe a no visualizar el futuro con claridad, ven el castigo como lejano, se les resbala.

Indiferencia Afectiva.
La indiferencia afectiva es la ausencia de sentimiento, consiste en la distorsión de expresión de las emociones. También es llamada como aplanamiento afectivo, falta de emotividad o inhibición de los afectos.
Nuevamente, los sujetos antisociales, habitualmente carecen de empatía y tienden a ser insensibles e indiferentes y pueden ser excesivamente autosuficientes. Estos sujetos también pueden ser irresponsables y explotadores en sus relaciones sexuales. Pueden tener una historia de muchos acompañantes sexuales y no haber tenido nunca una relación monógama duradera.
Enfoques de la Conducta Anormal.
No existe una clara distinción entre lo normal y lo anormal, sino diversos grados de deficiencia patológica, malestar subjetivo e inadecuación cultural. La mayoría de las personas se sitúan en el centro, con deficiencias ligeras o moderadas.

Enfoque Moral o Sobrenatural.
Una de las explicaciones más antiguas sobre el origen de los trastornos del comportamiento ha sido considerarlos producto de intervenciones sobrenaturales: espíritus (o posesión demoníaca) que se apoderaban de las personas y les obligaban a cometer ciertos actos. Esta creencia ha pervivido con distintos matices a lo largo de los años.

Enfoque Médico.
La idea de la posesión diabólica fue la explicación dominante en la Edad Media. En esta época se crearon instituciones dedicadas al amparo de los enfermos mentales. Siglo XVI se va imponiendo la idea de que los trastornos mentales son una enfermedad. Se crean los primeros hospitales separados de los monasterios. Hasta el XVIII no comienza la preocupación por mejorar la atención a los enfermos mentales. Kraepelin estableció distintos tratamientos para la cura de los trastornos.

Enfoque Psicológico.
La idea es considerar que los procesos mentales intervienen en la aparición de los trastornos de conducta. Charcot estudió los síntomas de la histeria: muchos de estos síntomas venían de profundos conflictos emocionales. Charcot suprimió mediante hipnosis los síntomas histéricos.  Los trastornos mentales pueden tratarse por métodos terapéuticos.


Enfoque Social.

La familia es un grupo dentro de la sociedad, es de indiscutible importancia para la formación de cualquier ser humano, depende de gran medida para que sus elementos se integren a la sociedad como personas productivas.
 
Debemos entender que la familia es una institución social, la cual será base de la formación de nuestro futuro. Para FÉLIPE LÓPEZ ROSADO “la familia en sentido limitado, abarca sólo a las personas que viven en un mismo hogar y tienen relaciones de parentesco. Es la familia la institución que constituye la base fundamental de la sociedad, de ahí su importancia.

Para la psiquiatra KAREN HORNEY “los trastornos de la personalidad se ocasionan por las poderosas influencias ambientales, económicas, sociales y educativas, que crearon problemas de adaptación en los individuos”. HORNEY contemplaba la sociedad y la cultura como lo que proporciona las tensiones que causaron problemas de la personalidad.





CRITERIOS DIAGNOSTICOS DE LA CONDUCTA ANORMAL:
  • Angustia
  • Deterioro.
  • Riesgo para sí mismo y para otras personas.
  • Comportamiento social y cultural inaceptable.
 Conducta anormal parte 1
Conducta anormal parte 2
https://www.youtube.com/watch?v=Qt98soL3ASU.



























Fuentes:

ENGLER,  Bárbara,  Introducción  a  las  teorías  de  la  personalidad,    edición,  Editorial  McGraw-Hill,  México, 1995.

DICAPRIO, Nicholas S.,  Teorías de la personalidad,  2ª edición, Editorial  McGraw-Hill, México, 1989.

CONSENTIDO, Juan Carlos,  Construcción de los conceptos freudianos, Sin edición, Editorial Manantial, Buenos Aires, 1994.

FADIMAN, James y FRAGER, Robert,  Teorías de la personalidad, Sin edición, Editorial Harla, México, 1976.

 


Realizado por:
Foro 2 IEU.
Integrantes:
Guadalupe Ruiz Ordoñez e Isaura Ariadna García Caballero.